Un ala de la CGT exige un paro contra la reforma laboral

En el marco del debate por la reforma laboral que el Gobierno busca tratar el próximo 11 de febrero en el Congreso, distintas voces del sindicalismo se alzaron para reclamar una medida de fuerza en rechazo al proyecto impulsado por el oficialismo.
Mientras tanto, desde la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) mantienen una postura de cautela y priorizan el diálogo, con diversas estrategias en evaluación.
Más acción y menos negociación
Entre los sectores que exigen una respuesta más contundente se encuentran gremios estatales y metalúrgicos, que reclaman la convocatoria a un paro general antes de la fecha prevista para el tratamiento parlamentario. En ese sentido, los secretarios generales Rodolfo Aguiar (ATE) y Abel Furlán (UOM) coincidieron en la necesidad de “acelerar los tiempos” y endurecer la postura sindical.
“Hemos intercambiado análisis sobre la reforma laboral que intenta imponer el Gobierno y coincidimos en la necesidad de acelerar los tiempos”, afirmó Aguiar tras el encuentro, y advirtió: “No deberíamos esperar hasta el día en que se trate la iniciativa en el Congreso para realizar una medida de fuerza, ya que podría ser demasiado tarde”.
“El paro lo queremos hacer y lo queremos plantear antes de que se produzca el hecho consumado. No tener que discutir qué vamos a hacer cuando el Congreso de la Nación haya votado favorablemente este proyecto de ley”, señaló Furlán con firmeza. Aunque evitó confrontar directamente con la cúpula de la CGT, dejó clara su postura: “No hay ninguna posibilidad -y esto lo compartimos con todos los compañeros de la CGT- de que nosotros aceptemos esta reforma laboral”.
Además, ambos dirigentes cuestionaron con dureza a los gobernadores que ya habrían comprometido su apoyo al proyecto oficial a cambio de distintas partidas económicas. En ese marco, no descartaron la posibilidad de avanzar con “medidas de fuerza en aquellas provincias cuyos gobernadores pretendan avalar la iniciativa del oficialismo”.
“No se descarta ninguna medida”
Por su parte, Cristian Jerónimo, uno de los secretarios de la CGT, ratificó el rechazo al proyecto de reforma laboral y advirtió que, tal como está redactado, resulta perjudicial tanto para los trabajadores como para las pymes. Asimismo, señaló que la central obrera mantiene abiertas diversas líneas de diálogo y negociación, tanto en el Senado como con gobernadores.
En ese marco, el dirigente confirmó reuniones previstas con mandatarios de Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Salta, Catamarca y provincias del sur. No obstante, no descartó la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza si fracasan las negociaciones: “Podemos hacer una marcha o un paro si no escuchan nuestro reclamo”, afirmó, aunque aclaró que la prioridad es construir mayorías en el Congreso para introducir cambios de fondo en la iniciativa.
Finalmente, Jerónimo destacó que la senadora Patricia Bullrich dejó abierta la posibilidad de modificaciones al proyecto, y aseguró que la CGT ya prepara sus equipos técnicos para intervenir cuando sea convocada, aunque aún no hubo un llamado formal.



