Testimonio de un sobreviviente: “Cuando me sacaron los tubos sentí que volvía a nacer porque podía respirar”

Jorge Falcón tiene 30 años y trabaja en el área financiera del hospital de Clínicas Virgen María de Fátima, en septiembre del 2020, se contagió de Coronavirus y llegó a estar internado en UTI. Fue intubado y debió aprender a respirar, hablar y caminar de nuevo. Hoy tiene la posibilidad de contar su experiencia gracias a la tarea de los profesionales de salud y a su espíritu guerrero.

“Tuve Covid en septiembre de 2020. Me contagié en lo que fue la primera ola, en un período donde fue muy alta la tasa de contagios aquí en la provincia”, explicó y a la vez resaltó que siempre respetó las medidas de prevención, dentro y fuera de su lugar de trabajo. Sobre cómo fue el proceso de la enfermedad, narró: “comencé como si fuera un resfrío , luego se agravó con una pérdida de gusto y olfato.

Después sentí como si tuviera gripe y mi situación empeoró”. “Ante la sospecha que podía tener Covid, me dirigí a hacerme un hisopado y me detectaron que era positivo. A esa altura estaba con mi salud complicada, con problemas para respirar y el lunes 14 de septiembre me llevaron a la guardia del hospital de Clínicas e ingreso con un síntoma grave de neumonía. Me indujeron a un cuadro de coma farmacológico, estuve 15 días dormido e intubado en UTI, pero pude sobrellevar la situación y hacer frente a la gravedad que me había provocado el virus”, indicó. 

En cuanto al trato del personal de salud manifestó que “siempre me he sentido bien atendido, me trataron perfectamente, me tranquilizaron. Yo estuve dormido durante 15 días y al despertarme la atención de los profesionales fue excelente. Cuando estaba dormido sentía el aliento”. “Cuando me sacaron los tubos sentí que volvía a nacer porque podía respirar. En ese instante estaba rodeado de profesionales y para mi fue muy significativo porque los médicos me aplaudieron, me contuvieron”, explicó. Sumó que “me sentí en un campo de batalla cuando me desperté, no sabía si era de día o de noche.

Por suerte estaban los profesionales que me ayudaron”.  “Cuando desperté tenía ocho kilos menos, no podía caminar, ni levantar los brazos, mis cuerdas vocales se dañaron y no podía hablar. Todo fue un proceso de rehabilitación y gracias a los profesionales pude nuevamente tener la capacidad motriz para volver a caminar y respirar”, contó Jorge.  Agregó que “siempre mantuve en alto la cabeza y dije voy a salir bien. Vi mucha gente que ha fallecido al lado mío y pude tener la fortaleza para salir adelante”. 

Familia

 “Cuando estuve internado, los médicos me transmitían tranquilidad, yo estaba preocupado por el estado de mis padres, que habían quedado con síntomas y me pude contactar con ellos para poder darme tranquilidad a mi mismo. Por suerte, no entraron a un cuadro grave. Atendiendo a que yo estuve internado 30 días pude tener contacto a través de un vidrio y un celular”, indicó sobre el contacto con su familia. Por último, Jorge recomendó a las y los riojanos que “no debemos dejar de lado el cuidado, no nos relajemos y más allá que nos sintamos bien, hagamos deportes, no pensemos que si contraemos el virus no nos va a pasar nada. Pensemos en nuestros prójimos, nuestros padres y familia, en amigos y abuelos. Pensemos que si nos contagiamos podemos contagiar a los demás, respetemos y contribuyamos. Demos el ejemplo a las futuras generaciones”.