Pioli podría enfrentar un nuevo juicio por Desobediencia

El tatuador condenado por Coacción, purga su pena en el Servicio Penitenciario y pesa sobre él una nueva causa.

La Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de La Rioja dictó el auto de procesamiento contra Patricio Amalio Pioli (37) por Desobediencia a la Autoridad en dos hechos en Concurso Real, por lo que el hombre podría ir a juicio otra vez. 

Es importante indicar que el sujeto se encuentra detenido en el Servicio Penitenciario Provincial, purgando una pena tras ser condenado por los delitos de Coacción y Lesiones Leves Calificadas en Concurso Real, ocurridos en 2017 contra su expareja. 

Por esa causa, el acusado fue trasladado inmediatamente al Servicio Penitenciario Provincial para el cumplimiento de una pena encuadrada en violencia contra la mujer, y allí -según lo dispuso el Tribunal- recibirá tratamiento psicológico.

La nueva causa 

Esta vez, la justicia decidió imputar al hombre por delitos cometidos durante el transcurso de la causa anterior, cuando pese a que sobre él pesaba un cese de Hostigamiento, concurrió a un medio local donde hizo referencia a su expareja, y su salud mental,  desoyendo así la decisión de la justicia. 

Lo cierto es que en la jornada del martes, las partes querellante y defensora recibieron el oficio judicial donde se les informa del nuevo auto de procesamiento contra Pioli, quien podría estar sentado nuevamente frente al estrado.

En tanto, se trabó embargo por 100 mil pesos sobre los bienes del tatuador, como pena pecuniaria. 

«Nada impide que sea procesado por un nuevo delito»

En ese sentido, el abogado querellante particular, que continúa en ese accionar, Sebastián Andrada dialogó con NUEVA RIOJA y expuso que, «el martes fuimos notificados la parte querellante del dictado de auto de procesamiento contra Pioli por la supuesta autoría del delito de Desobediencia en dos hechos en concurso real, y tienen que ver con entrevistas radiales en 2017, cuando Pioli hablo públicamente de su expareja, teniendo una restricción legal para referirse a su expareja, y luego, se hizo presente en los estudios de una radio, donde abiertamente expresó en contra de mi cliente, haciendo referencia a un supuesto estado de salud mental diagnosticándola, no siendo él un profesional para hacerlo»..

Todo ello fue valorado por el juez  como conductas de hostigamiento, pese a que tenía una orden judicial por cese de hostigamiento en contra de la mujer. 

 Consultado sobre la decisión del juez de Instrucción, el letrado expuso: «considero que la decisión es acertada y no hay lugar a dudas en lo que fue el expediente, teniendo en cuenta la prueba, ya que hay registros fílmicos, donde se lo ve, desde el punto de vista visual y auditivo, las pruebas son claras». 

«Vía oficio se pidió al medio radial que envíe esas declaraciones», comentó Andrada, y sostuvo que Pioli «allí dijo las cosas que dijo, de forma tal que no hay lugar para la duda respecto a la desobediencia en la que incurre». 

«Son hechos diferentes, se encuadran en delitos distintos y la circunstancia que fuera condenado por un delito, en nada impide que sea procesado por un nuevo delito. Por ende el curso procesal normal de esta instrucción, es superar la vía recursiva que seguramente la defensa vaya a intentar», completó.  

 El traslado al SPP

Luego de conocer la sentencia que indicaba que debía purgar cinco años de prisión efectiva por los delitos de Coacción y Lesiones Leves Calificadas en Concurso Real, Pioli fue notificado sobre la revocatoria del beneficio de Prisión Domiciliaria y, de esa manera, cuatro días después de la condena, fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial donde se encuentra hasta hoy.  

Cabe señalar que el hecho por el que está condenado, fueron cometidos en contra de una joven, con la cual mantenía una relación sentimental desde aproximadamente el mes de Agosto de 2016 hasta finales de Abril de 2017, a quien en el último período de su relación, el condenado comenzó a presionarla con difundir imágenes de contenido sexual que habrían sido tomadas con su celular en momentos de intimidad de la pareja para hacerla desistir de su decisión de terminar la relación y es así que el día 21 de Abril de 2017 encontrándose en el departamento de la joven, ubicado en esta ciudad Capital, al pedirle ella que retirara sus pertenencias y se fuera, se originó una situación de agresiones verbales, insultos y amenazas. Con posterioridad a esta situación el condenado continuó llamándola, enviándole mensajes de texto y escritos, finalmente el día 26 de mayo fueron publicadas las fotos íntimas en un grupo de WhatsApp desde donde se difundieron ampliamente.