No todo es lo que parece: La historia detrás de un perfil de Instagram

En época de redes sociales, parece sumamente importante contarle toda nuestra vida al mundo. Subir fotos de tus vacaciones, tu familia, tu felicidad, tu tristeza, cuando vamos al gimnasio o comemos una comida que nos gusta… en fin, TODO tiene que estar en las redes sociales.
Hace unos días, me encontraba comiendo con amigos y ella me cuenta que su novio, quien antes la tenía arrobada en su perfil de Instagram, ya no la tenía. Había entrado al perfil de su futuro esposo y ya no estaba su nombre. A ella le pareció raro y sacó conclusiones apresuradas.
Mientras nosotras hablábamos, el novio que escuchaba la conversación se sumó confesando que la había quitado a propósito, pero tenía una explicación y fue la siguiente: Se había metido en un tema político controversial, estaba recibiendo mucho «hate», así que decidió cuidarla para no derivarle sus detractores a su novia.
Podríamos hablar de que en las redes sociales no todo es lo que parece, una foto de segundos no puede mostrarte toda una realidad y esta mini anécdota con amigos me hizo automáticamente pensar en que muchas veces no vemos lo que pasa detrás de las decisiones de Dios. El novio la había sacado, sí, pero el motivo fue cuidarla. Así es como Dios trabaja muchas veces, nosotros vemos parte de la situación y sacamos conclusiones. Un tema por el que oramos mucho tiempo no tiene respuesta, entonces concluimos: «Dios no me escucha» o «es un NO de Dios». Comenzamos a preguntarnos si necesitaremos más oración, si realmente no escuchamos a Dios, y claro que pueden ser muchos los motivos, pero no siempre es lo que parece. Vemos una parte tan limitada de Dios, de su poder y de su trabajo que terminamos ahogándonos en excusas, miedos, dudas, y eso nos hace mal; perjudica nuestra relación con Dios y nuestra forma de verlo a Él.
Quiero animarte a que si hoy estás orando por algo puntual y no ves respuesta, NO te des por vencido, no dejes de orar y de hablar con Dios. Quizás, te está cuidando de algo, está abriendo caminos por otro lado, o simplemente debes esperar. Lo sé, escrito suena hermoso pero en la práctica es difícil. Somos muchos en la misma situación, pero no dejemos de alentarnos. Dios está trabajando en nosotros y Él más que nadie tiene planes de bien para ti y para mí.



