“No les gusta respetar las reglas”: el vicepresidente de Brasil culpó a la población por la crisis

El país atraviesa su peor momento de la pandemia.

El vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, responsabilizó a la población de su país por la acuciante situación sanitaria en la que se encuentra la nación brasileña. Según el segundo del presidente Jair Bolsonaro, todo se deterioró a causa de que la “naturaleza” de sus compatriotas es “no respetar las reglas”.

“A nuestra población no le gusta respetar las reglas. No es de la naturaleza de nuestro pueblo”, afirmó el vicepresidente de Brasil a periodistas brasileños. “Nuestro pueblo es más libertario: le gusta andar por la calle, hacer fiestas. Cuando por dos o tres meses no pude disfrutar de estos placeres de la vida, son pocos los que aguantan”, agregó. 

“Tengo mucha confianza en Pazuello”, dijo Mourao defendiendo al ministro de Salud.

Las declaraciones de Mourao tuvieron lugar luego de que el país sudamericano atravesara su semana más mortífera de la pandemia de coronavirus, con 12.800 decesos en solo 7 días y casi medio millón de infectados. Sus dichos tenían el fin de defender al Ministro de Salud, el general Eduardo Pazuello, por su muy criticada gestión de la crisis. “Es muy difícil para alguien arreglar todo de un día para el otro”, justificó el vicepresidente. Pazuello está en el cargo desde mayo de 2020. 

El ritmo de fallecimientos se aceleró en las últimas semanas en Brasil.

El actual titular de Salud es el tercero en el puesto desde que inició la pandemia. Los dos funcionarios anteriores habían tenido fuertes cruces con Bolsonaro debido a la postura favorable de estos frente al uso obligatorio de barbijos y el distanciamiento social. Pese a que Pazuello tuvo una buena relación con el mandatario ultraderechista, no son pocas las voces que piden un cambio. En este sentido, el jefe de Estado de Brasil se reunió ayer con una posible reemplazante: la cardióloga Ludhmila Hajjar.

La médica es una crítica de la gestión de Bolsonaro frente a la pandemia y está a favor de la imposición de medidas restrictivas para frenar los contagios. Aunque esto la colocaría en las antípodas del Ejecutivo, muchos analistas creen que el mandatario necesita este cambio. La causa: la reaparición recargada del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. 

El líder petista arrojó dardos a diestra y siniestra contra la gestión gubernamental de la crisis. Calificó a Bolsonaro y a Pazuello de “negacionistas” e “ignorantes”, al tiempo que llamó a la población a no seguir las “recomendaciones imbéciles” de ambos. No obstante, un cambio total de rumbo tiraría por el suelo la narrativa que el mandatario viene arrastrando desde hace un año. El ultraderechista se encuentra, así, en una disyuntiva.