
Al llegar al lugar, vecinos señalaron a un joven conocido en la zona como presunto autor del robo, quien al advertir la presencia policial huyó a pie hacia el río, perdiéndose de vista.
Posteriormente, en una vivienda del barrio Los Obreros II, se constató que los elementos habían sido vendidos por el sospechoso a cambio de $10.000. La propietaria del domicilio entregó voluntariamente los objetos, entre los que se encontraban frenos, sinchas, bosales y medicamentos para caballos.



