«La diferencia favorable que obtiene el oficialismo oscila entre cinco y siete puntos»

El especialista en opinión pública dijo a Télam que ve al Frente de Todos «con un triunfo nacional acotado, con base en la provincia de Buenos Aires, una elección competitiva en Santa Fe, un piso por encima de los 30 puntos en la Ciudad de Buenos Aires, y buenos resultados en el norte».

Ante una elección difícil de pronosticar, el encuestador y especialista en opinión pública Federico Aurelio, titular de la consultora Aresco, recibió a Telam y compartió sus investigaciones sobre los distritos clave, donde el próximo domingo se dirime buena parte del rumbo político.

El experto ve al oficialismo con un triunfo nacional acotado, con base en la provincia de Buenos Aires, una elección competitiva en Santa Fe, un piso por encima de los 30 puntos en la Ciudad de Buenos Aires, y repitiendo buenos resultados en el norte del país.

En sus sondeos detectó un electorado algo desanimado, que por la pandemia vio afectada sus condiciones de vida, pero que podría ofrecer un último gesto de apoyo al gobierno nacional, a la espera de un 2022 distinto.

-¿Cómo resuelve Aresco el desafío de hacer encuestas en pandemia, donde se desaconseja el contacto cara a cara?
-Lo que hacemos es complementar las investigaciones con todas las tecnologías posibles: teléfonos móviles, llamados con operador humano y no sólo con máquinas y redes sociales. Pero nada resuelve la apatía y la poca disposición de los ciudadanos a contestar encuestas.

-En 2019 usted mencionó que la efectividad de las encuestas era declinante, según pasan los años -y quedó a vista con los resultados de aquel año-, ¿qué habría que esperar de las encuestas en 2021?
-En 2019 creí que la efectividad ya no podía caer más bajo, ahora creo que todo puede ser un poco peor (risas). La efectividad se deteriora mucho más el último mes previo al día de la votación, porque los ciudadanos son bombardeados a preguntas y se mal disponen. Hay se percibe más apatía que en 2019, la gente la pasó muy mal, está abatida, y a la vez tampoco se rebela. No estamos en un escenario de saqueos de supermercados.

-Parece haber coincidencia entre los distintos encuestadores y sobre la dificultad de desentrañar la conducta de un sector amplio de indecisos que algunos lo colocan entre el 20 y el 30 por ciento, ¿cómo resuelve esa dificultad?
-Es un trabajo integral y complejo, desde ya. Algunos encuestadores reproducen la encuesta de un modo literal: no te responde el 95 por ciento, vos no podés publicar eso así, es poco serio. Como consultora tenés que encontrar la metodología más asertiva posible para conseguir proyectar el 5 por ciento que te responde al conjunto. Hay modos. Otro tanto con los indecisos; si te quedas con la primera respuesta del indeciso y lo colocás como tal, se te arma un porcentaje muy grande de indecisos. El tema es continuar la indagación, repreguntar, hasta captar la inclinación del votante.

-¿Cómo ve las campañas en la provincia de Buenos Aires, tanto del oficialismo como de la oposición?
-La oposición hizo algo bueno, presentar una interna atractiva. Y suma por algunos errores del gobierno, con esto le alcanzaría para un escenario abierto para las primarias, y más aún para la general. La diferencia favorable que obtiene el oficialismo oscila entre cinco y siete puntos, hoy. Tengamos en cuenta los cambios importantes que tuvo a su favor el macrismo, tanto en 2017 como en 2019, de la primaria a la general. No olvidemos que Macri sumó 2,3 millones de votos de agosto a octubre en 2019. Nuestra lectura es que el gobierno nacional el domingo 12 a la noche va ganar la elección, aunque sea por un voto. Y así lo va a manifestar. El pronóstico más probable de triunfo en noviembre lo mantiene también el gobierno, aunque algo es seguro: no conseguirá ganar por los ocho puntos de diferencia (48 a 40) de octubre de 2019.

-Santa Fe, uno de los distritos grandes, que ganó Juntos por el Cambio (JxC) en 2019, presenta una interna sorpresiva en el FdT, ¿qué le dicen sus números?
-Estamos viendo por ahora una diferencia a favor a Juntos por Cambio en Santa Fe, su vez, también una ventaja, algo menor, de la lista de Marcelo Lewandoski, Marilin Sacnun y Omar Perotti por sobre Agustín Rossi y Alejandra Rodenas. Aunque, tanto en Santa como en el resto del país, es muy importante cómo se pregunta. Una cosa es preguntar por Lewandoski–Sacnun y otra pregunta muy distinta referir a que “es la lista que apoyan Perotti, como candidato suplente a senador, Alberto y Cristina” o no mencionar esa situación en la pregunta. Porque el elector no muy informado, que es la mayoría, cuando coloque la papeleta en la urna no va a encontrar la cara de Alberto Fernández ni la de Cristina Kirchner.

-¿La presencia de Perotti en el voto como incide?
-Hasta la confirmación de Perotti como candidato suplente, la realidad era que nadie le ganaba una interna a Agustín Rossi en la provincia. El único que podía enfrentarlo con chances de éxito, y con el dispositivo provincial detrás, es el gobernador. Y es lo que sucedió. La presencia preponderante de Perotti en el voto, con afiches con fotos suyas de igual tamaño que la de los candidatos titulares, claramente beneficia a esa opción electoral en la interna del Frente de Todos en Santa Fe.

-La pandemia deterioró indicadores sociales, que empiezan a recuperarse. ¿Qué disposición o interés ve ante las elecciones, o se mantiene en los niveles habituales de otros años?
-Domina un clima de apatía y desconocimiento importante en amplios sectores de la población. Muchos no tienen ni idea de los candidatos ni con precisión que pretende representar cada uno. ¿Cuántos santafesinos sabrán que Lewandowski – Sacnun son los candidatos que apoya el gobierno provincial de Omar Perotti y que a su vez también los apoyan Alberto y Cristina? ¿Y cuántos sabrán que Agustín Rossi, que siempre se identificó con la figura de Cristina, ahora desafía el armado de lista que avala la propia vicepresidenta? Determinar el resultado de una interna relativamente ajustada es siempre complejo, porque los votos “valen doble”, en sentido de que si migra un voto de una lista a la otra duplica su efecto. Santa Fe, en síntesis, vemos una ventaja de 4 a 5 puntos para la lista de Perotti por sobre la de Rossi: entre ambos y proyectando bastante los indecisos, llegarían a 32 puntos. Aunque hoy estaría perdiendo Santa Fe – ante Juntos por el Cambio-, el FdT, luego de la provincia de Buenos Aires, alcanzará su segundo mejor resultado de la zona central del país. En Mendoza, Córdoba, Entre Ríos y CABA tendrá una derrota.

-¿Cómo analiza el rol de Cristina Kirchner en el proceso electoral?
-En el contexto de las PASO, Cristina es la líder. Con 30 o 40 puntos según sea el distrito, Cristina puede ayudar el FdT en las PASO. Después, en la general, su figura, si es excluyente, podría colocar un techo electoral.

-¿Cuáles son los argumentos con los que el FdT lograría conservar gran parte de los votos de octubre de 2019?
-Es un tiempo de compás de espera. Hay empeoramiento de las condiciones de vida, insatisfacción. Sin embargo, un sector entiende que las cosas van a mejorar pronto. “Te doy esta última oportunidad”, sería la idea que puede prevalecer en una franja de votantes. Aunque, ojo, si en 2022 esto no mejora de manera decisiva para la clase media-baja y baja, puede generarse una ruptura fuerte en el vínculo del FdT con sus votantes. Pensemos en 2017 y el macrismo. Lo bancaron en esa elección, pero a los tres meses se le había revertido el apoyo popular.