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La Biblia y el calefón: El Dios de los detalles

Muchas veces me detengo a observar al Dios de los detalles y pienso: ¿Cómo es posible que las mariposas tengan tantos detalles? Que la naturaleza sea tan variada en su forma, que las flores hayan sido tan minuciosamente diseñadas, que las nubes sean diferentes y el cuerpo humano tan delicadamente planeado. Mi conclusión sigue siendo: EL DIOS DE LOS DETALLES. Y por si queda alguna duda, te voy a contar una experiencia que, al principio fue muy graciosa pero después me dejó una gran enseñanza. Volví a experimentar al Dios de los detalles.

El calefón dejó de funcionar. El aparato que debía darle agua caliente a toda la casa decidió rebelarse y no prender más. Luego de muchas conclusiones e intentos fracasados de arreglarlo, después de muchos técnicos desfilando por el calefón sin solución, y luego de algunas duchas solo con agua fría, nos recomendaron llamar directamente al técnico especializado en la marca del artefacto. Así que eso hicimos.

Ahora viene la mejor parte. Ya resignados a comprar uno nuevo, le mostramos el aparato y su conclusión fue: «¿Qué pilas usa?» El problema estaba en la marca de las pilas. ¿Acaso estaba vendiéndonos pilas? ¿Tenía un convenio con la marca? Pues no. Al parecer, el calefón solo prende con determinada marca de pilas porque esas marcas tienen la energía y el «voltaje» suficiente para arrancarlo.

Sinceramente, subestimamos un poco su solución, pero le hicimos caso, no teníamos nada más que perder y un par de pilas nos costarían menos que comprar un calefón nuevo. No nos costaba nada con intentarlo, así que compramos esa marca de pilas, las cambiamos y adivinen que… sí, el calefón prendió y funcionó a la perfección. ¿Nuestra primera reacción? Reírnos. ¡No puede ser! Al parecer algo tan minucioso como «la marca de las pilas» era el verdadero secreto para tener agua caliente nuevamente.

Esta experiencia de pilas y calefón es apenas una excusa para entender que Dios trabaja así con nosotros. Estoy segura que hay miles de detalles de nuestra historia que desconocemos. Planes que Dios permite –o no– para nuestro «buen funcionamiento». Si tenemos las pilas originales, la marca con el voltaje que necesitamos, podemos arrancar y funcionar bajo los propósitos para lo que fuimos creados. ¿Y quién mejor para decirnos lo que necesitamos que el mismísimo Creador?

Te animo a reflexionar acerca de nuestro funcionamiento. ¿Necesitamos un cambio de pilas? ¿Necesitamos más voltaje ¿Más intimidad, más comunión, un buen empujón de fuerza para arrancar de nuevo? ¿Necesitamos acudir al Creador? Hazlo. Lee la Biblia, física o virtual. Estoy segura que Él tiene detalles que harán que volvamos a funcionar para los propósitos que hemos sido creados.

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