La autopsia determinó que Bravo murió por un golpe en la cabeza

Al cierre de la edición gráfica de Diario El Independiente, se esperaban las conclusiones de la autopsia realizada al cuerpo de Alejandro Bravo, quien murió en medio de un confuso episodio. Finalmente, se supo que el conocido tatuador falleció producto de un golpe en la cabeza, motivo por el cual la investigación continúa para esclarecer el hecho.

En la última edición de El Independiente, se dio a conocer la noticia de la muerte de Alejandro Bravo, quien falleció en medio de un confuso episodio ocurrido durante la madrugada del viernes último. La primera información que recorrió varios medios y las redes sociales, es que el conocido tatuador habría sido linchado por vecinos del barrio Nueva Esperanza, hasta provocarle la muerte, durante un supuesto intento de robo. También, en versiones cruzadas, se dijo que habría sido la Policía la responsable de su deceso.

Lo cierto es que aún no hay nada seguro y, con los resultados de la autopsia de su cuerpo, son más las dudas que las certezas. Cabe recordar que, tras darse a conocer este lamentable suceso, Diario El Independiente se dirigió al barrio Nueva Esperanza, donde dialogó con los vecinos, que niegan rotundamente haber lastimado a Bravo. Los mismos indicaron que habría sido reducido, pero no golpeado.

Por su parte, fuentes policiales señalaron que se recibieron dos llamados anónimos al 911; en uno pedían presencia policial por un hombre intentando ingresar a un domicilio, mientras que en el otro pedían ayuda para un hombre que gritaba desesperado en la calle. Al llegar a la escena, Bravo habría estado acorralado. Ante esto, los efectivos intervinientes habrían comunicado la situación a la fiscal en turno, quien no autorizó el “intento de hurto en grado de flagrancia”, indicando que se proceda como una causa común, por contravención, y que sea alojado en la Alcaidía.

Sin antecedente

Siguiendo esta línea, fuentes policiales sostienen que Bravo fue llevado a la Alcaidía y, antes de ingresar al establecimiento, devolvió en el móvil policial y se desvaneció. Asimismo, remarcaron que Bravo se encontraba bajo los efectos de alcohol y sustancias, situación que era frecuente en él, más no poseía antecedentes penales, por lo que creen que se habría desorientado e intentado ingresar a un domicilio que no era el suyo. “Nunca robó, sólo tenía problemas de drogas”, añadieron.

Por esta misma situación, se había ordenado que se proceda como una contravención, por desorden en la vía pública.

Siguiendo con el relato, fuentes policiales dijeron que, tras descompensarse, la enfermera de la Alcaidía le practicó maniobras de reanimación, hasta la llegada del Servicio de Emergencias Médicas 107, que lo trasladó al hospital Enrique Vera Barros. Lamentablemente, Bravo murió en el camino. Esto fue confirmado desde el nosocomio, indicando que el tatuador llegó sin vida, por lo que fue llevado directamente a la morgue.

Inicio de la investigación

Rápidamente, tomó intervención la División de Homicidios, perteneciente a la Dirección de Investigaciones, bajo el seguimiento de la secretaria del Juzgado Nº2, doctora Moreno. Asimismo, se ordenó la correspondiente autopsia al cuerpo de Alejandro Bravo, la cual se realizó a las 21:00 del viernes último, en el mismo día que falleció.

Según pudo averiguar Diario El Independiente, a través de fuentes confiables, el resultado de la autopsia determinó que Bravo murió producto de un golpe en la cabeza, que devino en una hemorragia.

Cabe remarcar que no se indicó cómo ni con qué se produjo ese letal golpe. Es así que, sabiendo esto, la investigación apunta a determinar dónde y en qué circunstancia se efectuó ese golpe, si fue provocado por una persona o si fue producto de una caída. Actualmente, se está investigando a todas las personas que estuvieron involucradas en las últimas horas de vida de Bravo, tanto vecinos, testigos y policías.

FUENTE: EL INDEPENDIENTE