El Gobierno porteño se negó a recibir a los vecinos de la Villa 21-24

«No nos han recibido, nadie nos quiere recibir, por eso nosotros volvemos al barrio pacíficamente y decidiremos cuáles son los pasos a seguir en nuestra lucha por conseguir una vivienda digna», dijo a Télam, Héctor Arrieta, uno de los voceros de los vecinos.

Los vecinos autoconvocados de la toma «Tierra Amarilla» en la Villa 21-24 en Barracas, que se movilizaron en la mañana de este jueves a la sede del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) en reclamo de una «solución definitiva al problema de la falta de vivienda», regresaron al barrio, tras no ser recibidos por funcionarios del Gobierno porteño, informaron voceros del sector.

«No nos han recibido, nadie nos quiere recibir, por eso nosotros volvemos al barrio pacíficamente, volvemos a la toma, nos mantendremos en asamblea y decidiremos cuáles son los pasos que vamos a seguir en nuestra lucha por conseguir una vivienda digna», dijo a Télam, Héctor Arrieta, uno de los voceros de los vecinos.

En ese sentido, el dirigente pidió además que las autoridades del Gobierno Nacional «pongan calma, que pacifique los ánimos, que busque una negociación y que provoque una mesa de diálogo con todos los sectores» para encontrar «un camino de salida a este problema que afecta a más de 160 familias».

Los ocupantes de los terrenos en la zona (conocida como «Tierra Amarilla» de la Villa 21-24) marcharon este jueves desde la esquina de Uriarte y Zabaleta, en Barracas, rumbo a la sede de la Jefatura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en Uspallata 3150, en el barrio de Parque Patricios.

Desde hace 12 días, más de 100 familias en situación de vulnerabilidad -en especial mujeres y niños- ocuparon lotes en un predio dentro de la Villa 21-24 del barrio porteño de Barracas, en reclamo de una solución habitacional.

«Nosotros somos todos vecinos de la misma villa 21-24 que no pudimos seguir pagando lo que nos piden para alquilar una casilla. Estamos peleando por un derecho, un reclamo que lleva décadas en Argentina. Necesitamos un pedazo de tierra y poder tener una vivienda digna», recordó Arrieta.

En el predio -de unos 300 por 400 metros de diámetro- conocido como «Tierra Amarilla», ubicado en uno de los costados de la Villa 21-24 de Barracas, muy cerca del estadio de Huracán, se instalaron las familias con precarias carpas, toldos, lonas y tirantes de madera, donde formaron un nuevo asentamiento en la Ciudad de Buenos Aires.

Los vecinos autoconvocados de la toma «Tierra Amarilla» en la Villa 21-24 realizaron este miércoles un acto y festival solidario, durante el cual se reprodujeron consignas y adhesiones por parte de artistas populares a estas demandas.

El sacerdote Lorenzo «Toto» De Vedia, responsable de la Parroquia de los Milagros de Caacupé, ubicada en el corazón de la Villa 21-24 de Barracas, insistió este miércoles en su reclamo para la conformación de una «mesa de diálogo» entre representantes de los vecinos que tomaron terrenos en ese barrio y funcionarios de los Gobiernos nacional y de CABA.

«Continuamos en una tensa calma en el barrio. La gente está con miedo a que haya un desalojo violento, pero entendemos que el Gobierno nacional no va a desalojar con las fuerzas de seguridad, si no hay antes una mesa de diálogo que busque una salida a este conflicto», subrayó De Vedia en declaraciones a Télam.

Gladys Sosa, otra de las voceras de los ocupantes de los terrenos, explicó a esta Agencia que Tierra Amarilla «es un terreno baldío abandonado, no se sabe bien de quién es. Solo había barro y basura. No sabemos si estas tierras son de la Ciudad de Buenos Aires o de Nación».

«Acá no estamos por deporte», dijo la mujer, madre de cuatro niños.

«Queremos una solución habitacional, ya estamos anotados en el (Plan habitacional) Procrear, pero no podemos acceder porque no tenemos sueldo en blanco, ni recibo de sueldo, y muchas de las madres que estamos acá no tenemos marido… nos piden mil requisitos que nosotros no tenemos», remarcó Sosa.