Darán apertura del año Jubilar 2025 dentro de la Iglesia

El año 2025 celebra el año de Jubileo en la fe católica apostólica romana, dado el año crucial del nacimiento de Jesucristo. Por ello es que la Diócesis de La Rioja dará inicio a ello con la Apertura de la Puerta Santa de la Iglesia Catedral San Nicolás de Bari el día 29 de diciembre a las 20.00, previamente se realizará una peregrinación desde el Santuario Nuestra Madre de la Merced hacia Catedral.
Jubileo es el nombre que se le da a un año particular que lleva a la palabra júbilo, es decir alegría. En el Antiguo Testamento dice que “Debía ser convocado cada 50 años, porque era el año ‘extra’, debía vivirse cada siete semanas de años”. El objetivo era restablecer la correcta relación con Dios, con las personas y con la creación, conllevaba el perdón de las deudas, la restitución de terrenos enajenados y el descanso de la tierra.
Por eso el Jubileo es un año especial que invita a una vivencia diferente y que tiene una gracia particular para todos aquellos que lo transitan con profundidad y alegría. También se lo llama Año Santo porque es un tiempo en el que se experimenta que la santidad de Dios nos transforma.
Ante ello, el obispo Dante Braida convocó para el día domingo 29 de diciembre de 2024 a horas 20:00, a la peregrinación desde la Parroquia y Santuario Mariano Diocesano Nuestra Madre de La Merced hacia la Parroquia Catedral San Nicolás de Bari y Santuario San Nicolás de Bari para la celebración de apertura de la Puerta Santa, que como Iglesia Diocesana nos comprometamos a vivir este Año Santo como un momento de gracia y renovación espiritual, siendo un signo visible de la comunión de toda la Iglesia. De acuerdo al Decreto, se dispuso, según lo mandado para este Año Jubilar, que en los siguientes lugares sagrados del territorio diocesano se podrá recibir la Indulgencia Jubilar, según el modo acostumbrado por la Iglesia a saber: Todos los fieles verdaderamente arrepentidos, excluyendo todo afecto al pecado (cfr. Enchiridion Indulgentiarum, IV ed., norm. 20, § 1) y movidos por espíritu de caridad y que, purificados a través del sacramento de la penitencia, alimentados por la Santa Comunión, y oren por las intenciones del Sumo Pontífice; podrán conseguir del tesoro de la Iglesia, plenísima Indulgencia, remisión y perdón de sus pecados, pudiéndose aplicar también por las almas del Purgatorio en forma de sufragio.
Intervendrán: Decanato San Nicolás: Parroquia Catedral San Nicolás de Bari y Santuario San Nicolás de Bari. Parroquia y Santuario Mariano Diocesano Nuestra Madre de La Merced.Decanato San Francisco Solano:
Iglesia San Francisco Solano (Padercitas). Parroquia Santa Rita de Casia (Sede parroquial). Parroquia Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás. Cuasiparroquia Beatos Mártires Riojanos (Sede provisoria-Capilla Virgen del Valle, Barrio Virgen del Valle)
Decanato San Pablo: Santuario Nuestra Señora del Rosario de Polco. Antiguo Templo de Chepes Viejo. Paraje el Pastor, Capilla Beato Enrique Angelelli de Punta de los Llanos (Ruta 38). Decanato San Juan Bautista:
Parroquia San Blas, San Blas de los Sauces (Sede parroquial). Parroquia Inmaculada Concepción, Aimogasta (Sede parroquial). Santuario Señor de la Peña.
Parroquia Nuestra Señora de La Merced, Sanagasta.
Decanato San Pedro: Parroquia Nuestra Señora del Rosario, Villa Unión. Parroquia Sagrado Corazón de Jesús y Santuario Santa Rita de Casia, Chilecito.
Cuasiparroquia Inmaculada Concepción, Malligasta-Anguinán. Santuario Niño Jesús de Gualco, Angulos-Famatina
Se dispuso también que todas aquellas personas que se vean imposibilitadas de llegar hasta los lugares Sagrados: los enfermos y ancianos, allí donde estén, les será de gran ayuda vivir la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercanía al Señor que, en el misterio de su pasión, muerte y resurrección, vía maestra para dar sentido al dolor y a la soledad. Será para ellos el modo de obtener la indulgencia jubilar recibiendo la comunión o participando en la Santa Misa y en la oración comunitaria, también a través de los diversos medios de comunicación. Para las personas privadas de libertad que desean sinceramente integrarse de nuevo en la sociedad con honestidad de corazón, podrán recibir la gracia de la Indulgencia en las capillas de las cárceles, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre, puede este gesto ser para ellos el paso de la Puerta Santa, porque la misericordia de Dios, capaz de convertir los corazones, es también capaz de convertir las rejas en experiencia de libertad. Con las Fiestas Patronales dar Indulgencia.
Por último exhorta a todos los sacerdotes que ejercen el ministerio sacerdotal en la Diócesis que, a lo largo de este año, crezcan en generosidad y disponibilidad para estar junto a los fieles y administrar el Sacramento de la Penitencia, como signo de la cercanía misericordiosa del Padre, como así también organicen peregrinaciones a los lugares designados, animen a los fieles a hacer experiencia del amor misericordioso del Padre mediante jornadas penitenciales, retiros espirituales y obras de misericordia.
Explicación sobre el Jubileo
“Es un tiempo de peregrinación hacia nuestro propio corazón, hacia los demás y hacia lugares especiales de santificación dispuestos por el Papa y los obispos en cada Diócesis, se invita a atravesar las puertas de esos templos a los que se les llama Puertas Santas y son abiertas en el inicio del Año Jubilar”, indicaron desde la Diócesis.
“Es un tiempo de mirar lo que no nos hace santos para corregirnos y lo que nos hace santos para practicarlo, perdonar ofensas, rezar más, hacer actos de misericordia y vivir la alegría, el júbilo de la indulgencia plenaria otorgada por el Papa al realizar estas prácticas. Uno de los aspectos más importantes del Jubileo es la posibilidad de obtener indulgencia plenaria, es decir, el perdón completo de los pecados para aquellos que cumplan ciertos requisitos espirituales, como la confesión, la comunión y la oración. Para muchos católicos, esto representa una oportunidad única de reconciliación y renovación espiritual”, aseveraron.
“La indulgencia está disponible para todos los peregrinos que atraviesen la Puerta Santa de los templos jubilares de cada Diócesis. Además, Francisco ha instado a los gobiernos del mundo a considerar medidas de amnistía y perdón en sus respectivos contextos durante el Año Santo, promoviendo un mensaje global de compasión y reconciliación”, informaron.
Se desarrolla durante todo un año. El 24 de diciembre se inicia con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. Este signo será presidido por el Santo Padre quien luego celebrará la Santa Misa en la noche de Navidad en dicha Basílica. De esta forma se abre un abanico de símbolos, eventos y actividades importantes.
En cada Diócesis se abrirá la Puerta Santa de cada Catedral el domingo 29 de diciembre. Si bien gran parte de estas actividades tendrán como sede Roma, la invitación a vivirlas se extiende a que todas las comunidades del mundo puedan participar, desde el lugar que nos toca pero celebrando cada uno de los encuentros. Finalizará el 6 de enero de 2026.
Para la realización del Logo el Dicasterio para la Promoción de la Nueva Evangelización organizó un concurso con un alto índice de participación: se recibieron 294 propuestas de 213 ciudades y 48 países diferentes. El rango de edad de los participantes fue de 6 a 83 años.
El Logo representa cuatro figuras estilizadas para indicar la humanidad que proviene de los cuatro puntos cardinales. Se abrazan, para indicar la solidaridad y fraternidad que debe unir a los pueblos. Se notará que el primero de la fila está aprehendido a la cruz. Es el signo no sólo de la fe que abraza, sino de la esperanza que nunca puede ser abandonada porque la necesitamos siempre y sobre todo en los momentos de mayor dificultad. Es útil observar las olas que están abajo y que están agitadas para indicar que la peregrinación de la vida no siempre se mueve en aguas tranquilas. Frecuentemente las vicisitudes personales y los acontecimientos del mundo imponen con mayor intensidad el llamado a la esperanza. Por eso hay que destacar la parte inferior de la Cruz que se prolonga en forma de ancla, que se impone al movimiento de las olas. Como sabemos, el ancla se ha utilizado a menudo como metáfora de la esperanza.
“Peregrinos de la Esperanza” es el lema elegido para este acontecimiento para expresar la necesidad de dar sentido al presente y así pueda ser propedéutico en un verdadero impulso hacia el futuro para reconocer y responder a los diversos desafíos que plantea el tiempo. Estamos dando los primeros pasos en la cultura digital. Este Jubileo no puede dejar de entrar en esta cultura.
En cuanto a la Mascota del Jubileo, se llama “Luce”. Este personaje, diseñado por el ilustrador Simone Legno, ha sido concebido con el objetivo de reflejar la cultura pop, especialmente apreciada por los jóvenes, y trae consigo un mensaje de esperanza y acogida.
“Luce” es una peregrina vestida con los elementos típicos del viajero: un k-way amarillo para protegerse de la intemperie, botas sucias de tierra que dan testimonio del camino ya recorrido, una cruz misionera al cuello y el bastón del peregrino. Particularmente evocadora es la representación de los ojos de “Luce”, que brillan con una luz intensa en la que se ven las vieiras del Camino de Santiago: simbolizan la esperanza que nace en el corazón de todo peregrino, encarnan el deseo de espiritualidad y conexión con lo divino y evocan un mensaje universal de paz y fraternidad