Cuáles fueron y cómo se dieron los últimos problemas de renovación en Boca

El Xeneize y las continuidades conflictivas.

Aunque el presente deportivo de Boca parece ser inmejorable (hace 16 partidos que no pierde), continúan los conflictos fuera del terreno de juego y ahora la abrupta salida de Guillermo Fernández generó conmoción.

Pol pasó de ser titular indiscutido en el conjunto de Miguel Russo a una salida llena de interrogantes por diferencias en las pretensiones contractuales, que derivaron en el comunicado informando que no jugará más en el club.

Su caso no fue el único con problemas a la hora de negociar una continuidad. Otro que no llegó a buen puerto fue Junior Alonso, zaguero que fue una pieza importante en el campeón del fútbol argentino y cuando iban a comprar su ficha al Lille, por “problemas personales” pidió que no hagan uso de esa cláusula. Semanas después firmó con Atlético Mineiro.

Su caso no fue el único con problemas a la hora de negociar una continuidad. Otro que no llegó a buen puerto fue Junior Alonso, zaguero que fue una pieza importante en el campeón del fútbol argentino y cuando iban a comprar su ficha al Lille, por “problemas personales” pidió que no hagan uso de esa cláusula. Semanas después firmó con Atlético Mineiro.

En el conjunto de La Ribera no quedó una buena imagen del paraguayo y puertas adentro se especuló con que se trató de un mejor contrato ofrecido en Brasil. La actual dirigencia también tuvo inconvenientes con la firma de Carlos Tévez y Mauro Zárate.

Lo del Apache -capitán y emblema del Xeneize– parecía un trámite en primera instancia, pero desde el Consejo de Fútbol hubo diferencias con el jugador (dichos públicos que generaron cruces) y la renovación se demoró mucho más de lo previsto.

Incluso en Corinthians y Estudiantes llegaron a tantear al delantero, ya que su contrato con el cuadro azul y oro había vencido sin novedades al respecto. Finalmente, un llamado de Juan Román Riquelme apaciguó las aguas y hubo acuerdo por un año, con la posibilidad de extenderlo hasta diciembre de 2021.

El ex-Vélez también se dio por vencido y generó ruido. El atacante pretendía una cláusula de salida a los seis meses, pero Boca se mantuvo firme y le impuso un ultimátum: un año (con opción a extenderlo unos meses más) y con un sueldo menor al que tenía o nada.

Si bien todos esos ya fueron resueltos para bien o para mal, los de la Bombonera continúan con la novela Julio Buffarini. El lateral tiene vínculo hasta junio del 2021 y por ahora no hubo acuerdo. El club le ofrece una temporada, pero el lateral quiere dos o tres, más la elevación del tope en el dólar.