Críticas en la UNLaR: aseguran que la reforma del estatuto es una «maniobra electoral»

Mercedes Cáceres, referente de la agrupación GESTO, cuestionó duramente el proceso de reforma del estatuto universitario. Denunció falta de transparencia hacia los trabajadores y advirtió que la medida busca garantizar la continuidad de las autoridades actuales.
La reciente modificación del estatuto de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) sigue generando repercusiones. En esta oportunidad, Mercedes Cáceres, referente de GESTO, expuso una mirada crítica sobre el trasfondo político del proceso y las consecuencias que tendrá para la estructura de poder de la casa de altos estudios.
Una «excusa» electoral
Para Cáceres, las modificaciones realizadas no requerían una reforma de fondo del estatuto, ya que los temas técnicos podían resolverse en el ámbito del Consejo Superior. «Se utilizó una cuestión electoral como excusa para reformar el estatuto universitario», sentenció, al tiempo que remarcó que el contexto universitario nacional actual no era el momento adecuado para este tipo de cambios estructurales.
La referente también contrastó este proceso con experiencias previas, recordando que en oportunidades anteriores se trabajó durante un año y medio para construir consensos, a diferencia de la celeridad que caracterizó esta reforma.
Centralización y permanencia en el poder
Uno de los puntos más cuestionados por Cáceres es la configuración de los nuevos mandatos. Según su análisis, la reforma «resetea» los plazos actuales, permitiendo una extensión considerable de las gestiones:
- Decanos: Podrían permanecer hasta 14 años en sus cargos.
- Rectora: Su permanencia podría extenderse hasta los 11 años.
- Autoridades: Señaló que figuras como Álvarez Gómez y Oviedo quedarían habilitadas para presentarse a ejercer dos periodos consecutivos de cuatro años.
El impacto en los trabajadores
Cáceres hizo hincapié en la falta de transparencia del gobierno universitario actual, al que acusó de «centralizar demasiado las decisiones». Denunció que el estamento no docente ha sido uno de los más afectados y que los trabajadores no fueron informados sobre diversos puntos críticos del proyecto de reforma.
¿Cuándo entrará en vigencia?
Pese a la aprobación interna, el nuevo estatuto aún no rige de manera efectiva. El documento debe atravesar el proceso de revisión y aprobación por parte de las autoridades nacionales, un trámite administrativo que, según advirtió la referente de GESTO, podría demorar varios meses.
Aunque Cáceres reconoció como un avance positivo la extensión de los mandatos a cuatro años, insistió en que el modo y el momento elegido para implementar el resto de las modificaciones restan legitimidad a la gestión.



