Crece la morosidad en las escuelas privadas y preocupa el impacto en las familias

La situación económica comienza a generar mayores dificultades en algunas escuelas privadas de La Rioja. Desde el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) advirtieron un incremento de la morosidad en el pago de las cuotas y señalaron que, en determinadas instituciones, esto está repercutiendo directamente en el pago de los salarios docentes.
Fernanda Huser, secretaria general de SADOP, explicó que vienen recibiendo reclamos de trabajadores por demoras cada vez mayores en el cobro de sus haberes. Según indicó, el cuarto día hábil de cada mes es la fecha establecida para el pago de los salarios, pero actualmente algunas instituciones están abonando entre el día 10 y el 15, e incluso en determinados casos comenzaron a pagar los sueldos en dos partes. «Los argumentos que expresan los dueños ante los reclamos de los trabajadores es que ellos tienen una alta morosidad en el pago de cuotas y que van pagando a cada trabajador en función de lo que recaudan», señaló Huser.
Morosidad de hasta el 50%
La referente gremial aclaró que la situación no alcanza a todas las instituciones por igual y que las escuelas con una matrícula elevada cuentan con mayores posibilidades para afrontar sus obligaciones. Sin embargo, en las instituciones más pequeñas, la morosidad estaría alcanzando entre un 30% y un 50%, según los datos relevados por SADOP y los propios responsables de las instituciones.
Huser explicó que la situación comenzó a complicarse especialmente a partir de julio, cuando las escuelas debieron afrontar simultáneamente el pago de salarios y aguinaldos. «Tienen que tener mayor disponible y eso hace también que ya empiecen a recaudar con más urgencias para pagar», sostuvo. Durante agosto, el atraso en el pago de las cuotas habría profundizado las dificultades financieras.
Cambios dentro de la matrícula
Desde SADOP descartaron, por el momento, una caída generalizada de la matrícula o el cierre de cursos y grados como consecuencia de esta situación.
No obstante, sí detectan un movimiento de estudiantes dentro del sistema privado. Familias que anteriormente podían afrontar cuotas más elevadas estarían buscando alternativas más económicas, principalmente en instituciones privadas subvencionadas por el Estado. «Hay una gran diversidad de montos de cuotas en función también del servicio que ofrecen. Las que tienen subvención estatal tienen cuotas bastante más accesibles, mientras que las que financian íntegramente sus sueldos sin ayuda estatal tienen cuotas más altas», explicó Huser.
Desde el gremio observan así un escenario de creciente presión económica sobre las instituciones privadas, con impacto tanto en las familias que pagan las cuotas como en los trabajadores que dependen de esos ingresos para cobrar sus salarios en tiempo y forma.



