
En un emotivo encuentro que unió la educación con la identidad local, los niños y niñas de la sala multiedad del Jardín Extensión Chañarmuyo (Núcleo N° 11) vivieron una jornada inolvidable. Como parte del proyecto escolar “Viñas mágicas en mi pueblo”, los pequeños de 3, 4 y 5 años visitaron las instalaciones de la Bodega y Casa de Huéspedes Chañarmuyo, en el marco del programa de responsabilidad social “Aprender Produciendo”.
Acompañados por su docente, Jessica Córdoba, los estudiantes se propusieron un objetivo especial: conocer de cerca el entorno laboral de sus familias y recolectar información valiosa para la próxima Feria de Ciencias de su institución.
Una experiencia entre viñedos
La propuesta fue diseñada para que los niños se sumergieran en la cultura de la vid, un pilar fundamental de la economía y la tradición de Famatina. La jornada estuvo cargada de dinamismo:
Rol activo: Los alumnos se disfrazaron de cosecheros y participaron en actividades lúdicas vinculadas a la vendimia.
Aprendizaje directo: Recorrieron los viñedos y observaron el proceso de producción de uvas y la elaboración de vino, logrando un acercamiento tangible a las labores que sostienen la actividad de la zona.
Integración comunitaria: El cierre de la visita fue un momento de encuentro y calidez, donde compartieron un chocolate caliente acompañado de masas caseras, preparadas especialmente por las madres y el personal de la Casa de Huéspedes.
Esta visita no solo cumplió con los fines académicos del proyecto de Feria de Ciencias, sino que fortaleció el sentido de pertenencia en los niños, permitiéndoles comprender, a través del juego y la tradición, la importancia del trabajo que da vida a su pueblo en Chañarmuyo.



