Arte de vanguardia: grandes esculturas sumergidas frente a las costas de Francia

Son obra del británico Jason deCaires Taylor que, además, es conservacionista.

Con ciertas similitudes a los grandes totems que hay en la Isla de Pascua, el artista británico Jason deCaires Taylor decidió este año, en medio de la pandemia, generar una serie de esculturas que provocarán al público. Fue así que decidió crear nada menos que un museo submarino frente a la costa de Cannes, en Francia.

Las obras reproducen en piedra los rostros de residentes de la ciudad y que fueron instaladas en la zona de la isla de Sainte Marguerite, en la profundidad de sus aguas transparentes.

La propuesta une arte y concepto sustentable en el fondo del mar. 

El creador buscó generar una forma de arte y sostenibilidad para poder dar valor al medio ambiente, un concepto que venía siendo un tanto vapuleado, según considera el autor, y que cobró un nuevo sentido en los tiempos de pandemia.

Pero además de lo artístico, estas grandes obras realizadas en hormigón ecológico, servirán como catalizadores de algas y peces y permitirán obtener un equilibrio entre la flora y la fauna marina de este país. Al respecto el autor sostuvo que es la primera obra instalada en el Mediterráneo y que lo llena de orgullo.

Qué espacio tan increíble, el azul inmenso y el movimiento hipnótico de la posidonia oceánica crean una experiencia onírica difícil de describir.

Las esculturas reproducen rostros de vecinos de la isla cercana. 

Un autor con sueños de un planeta mejor

Jason no es cualquier escultor. A pesar de su edad (tiene 46 años), ha desarrollado importantes conceptos de arte sostenible. Fue el creador del primer parque de esculturas submarinas en el caribeño Grenada. Es conocido porque sus esculturas, ubicadas  estratégicamente en el fondo del mar, se convierten en arrecifes de coral artificiales. Logra unir en su arte su espíritu conservacionista y sus dotes como fotógrafo submarino e instructor de buceo.