El Consejo de Abogados desmintió una persecución contra Emilio Pagotto y ratificó el proceso disciplinario

El presidente de la institución, Francisco Brizuela Montenegro, defendió el accionar del Tribunal de Disciplina tras las denuncias contra el letrado y cuestionó su estrategia de defensa mediática.
El presidente del Consejo de Abogados, Francisco Brizuela Montenegro, salió al cruce de los cuestionamientos públicos realizados por el abogado Emilio Pagotto en relación a la investigación abierta sobre su desempeño profesional. En una conferencia centrada en la transparencia institucional, el titular de la entidad negó enfáticamente cualquier tipo de animosidad y ratificó la legitimidad del proceso que se lleva adelante en el fuero local.
Brizuela Montenegro subrayó que la institución atraviesa un presente sólido y organizado, donde el Tribunal de Disciplina —compuesto por seis miembros elegidos directamente por los matriculados— actúa conforme a sus facultades estatutarias. Sobre la situación específica de Pagotto, quien acumula cuatro denuncias, el presidente aclaró: “El Consejo no persigue a nadie, no actúa de oficio. En términos generales, actúa cuando hay incumplimiento en cuanto al desempeño ético y profesional, de todos los abogados y procuradores, ante la sociedad, ante sus pares, y ante los jueces”.
El titular del Consejo lamentó que el letrado haya optado por una estrategia de descalificación pública en lugar de presentarse ante las autoridades. “Tomé conocimiento que Pagotto, en vez de presentarse, estar a derecho y aclarar su situación, actúa y genera un manto de sospecha, desprestigia a la institución cuando lo que debería hacer es ejercer su derecho a defensa”, sentenció. Asimismo, advirtió que, ante la falta de respuesta institucional, la causa debe seguir su curso para evitar que cualquier abogado pueda “burlar la justicia” mediante chicanas legales.
En referencia a las posibles consecuencias, Brizuela Montenegro explicó que el sistema de sanciones —que incluye desde apercibimientos y suspensiones hasta la quita de matrícula— está estrictamente supeditado a las pruebas que el Tribunal de Disciplina logre acreditar. En ese sentido, resaltó que el caso de Pagotto se destaca negativamente por su exposición mediática, a diferencia de otros procesos donde los profesionales ejercen su defensa técnica dentro del marco legal.
Finalmente, el presidente del Consejo se refirió a las conductas observadas en el ámbito judicial, específicamente al mencionado “Caso Saúl”, y exhortó a los profesionales a mantener la ética incluso en situaciones de disconformidad con los fallos. “Ningún abogado y ningún ciudadano común tiene derecho a insultar a nadie, sobre todo el profesional de derecho que tiene que exhibir una conducta ética; ante cualquier disconformidad, debe recurrir a la justicia, hacer la denuncia y acompañar las pruebas”, concluyó.
Brizuela Montenegro reiteró que la gestión actual se ha centrado en el saneamiento económico y el fortalecimiento de la entidad, por lo que no permitirán que se pretenda “ensuciar” el prestigio de la institución mediante ataques infundados.



